Un LOFT Rural: Malena, Andrea y Marlo

Fotos por  Pauline Prevett  (pol)  y ADENTRO. Edición por cruz creative lab
Tiempo de lectura: 19 minutos

Sentados en la amplia cocina de La Garzona junto a Andrea, Malena y Marlo empezamos a charlar sobre su llegada a Pueblo Garzón. Rodeados de aroma a café de Costa Rica y sonorizados por la lluvia en el techo de chapa me cuentan sobre su casa tipo loft en este pequeño pueblo rural.

Para hablar de la casa y su proceso, vamos al principio, ese día que cambió todo…

Marlo: Vinimos en el 2004 cuando abrió el restaurant de Francis Mallmann.

Andrea: Ese verano nosotros estábamos en Punta del Este en la casa de mi mamá. Fuimos a desayunar y Marlo compró el periódico. En él, venía un artículo que decía: “Francis Mallmann abre un hotel en Pueblo Garzón.”  Yo no conocía Garzón, y a la vez éramos clientes de Francis de Los Negros en José Ignacio, entonces dijimos “¿por qué no vamos?”  Terminamos de desayunar y arrancamos para Garzón.

Marlo: Nos quedamos a almorzar, nos gustó mucho y empezamos a dar vueltas por el Pueblo y las sierras. Recorrimos mucho ese día e hicimos una reserva para la noche en el hotel. Cenamos en La Huella y como a las dos y pico de la madrugada llegamos. Adrián (el encargado del hotel) estaba durmiendo en uno de los sofás, se despertó y nos dijo: “no sabía si iban a venir o no, pero aquí estoy esperándolos”.

Al otro día Andrea me dice, “Marlo deberíamos comprar algo acá.” Entonces nos derivaron a Irma Rodríguez, la Enfermera retirada del Pueblo y su esposo. Recorrimos sus propiedades, él en bicicleta y nosotros corriendo detrás de él, iba rapidísimo! Nos mostró algunas de sus propiedades pero ninguna nos convenció, sin embargo cuando íbamos caminando vimos que esta casa tenía escrito “Se Vende” en la fachada.

Marlo: Tipo grafiti.

Andrea: Sí, tipo pintura. Entonces golpeamos y la entrada era por allí (apunta hacia una ventana) nos atendió Don Patricio. Entramos, nos mostró la casa y nos sentamos con Don Patricio. Le dijimos “bueno, nosotros se la queremos comprar”, y así fue… hace muchos años.

Marlo: Si, en el 2004 y la casa la inauguramos en la Navidad de 2005 al 2006.

Andrea: La anécdota de todo esto fue que nosotros al día siguiente, como siempre, nos íbamos a Costa Rica. Hablamos con Don Patricio, le dije “Mire Don Patricio mi escribana lo va a llamar desde Montevideo, se llama Carolina, ella es de mucha confianza, pero nosotros nos tenemos que ir y esto lo vamos a hacer por poder “ y me dijo que no había ningún problema y me dio la mano.”

Cinco años después de inaugurar la casa, un día, nos tocan la puerta y viene un señor argentino y dice “que linda les quedó la casa, los quiero felicitar. Porque yo vine a Garzón, y le ofrecí al dueño de esta casa comprarla después de que había negociado con ustedes y ese señor me dijo que a pesar de que yo le estaba ofreciendo más dinero, él no me podía decir que sí, porque ya había dado su palabra a otra muchacha.” Increíble.

Cuando nosotros hicimos la casa lo fuimos a visitar, porque Don Patricio pensó que era un hotel, me dijo “ustedes no me dijeron que era un hotel” y le dijimos “Don Patricio no es un hotel, es una casa.” Nos mostró la casa que compró, porque para nosotros era muy importante que Don Patricio no se fuera del Pueblo. Hemos visto muchos procesos en otros lugares, ese proceso de “gentrificación” o “gentrification” que la gente vende pero se va a otro lado. Era importante que Don Patricio viviera en una casa más a su medida, porque es un señor solo, pero dentro del Pueblo. Entonces nos mostró una casita mucho más moderna, nos contó que se había comprado la oveja, las vacas, la moto…

Marlo: El 80% de esta casa estaba abandonada, casi en estado de ruina.

“El 80% de esta casa estaba abandonada, casi en estado de ruina.”

Eran Galpones o era casa?

Marlo: No, no, había sido un almacén. Esta nave está tal cual, solo tenía piso de madera y el “cielo” (apunta al techo) era diferente. Lo único que hicimos fue meterle estas columnas para reforzar la estructura.  Y Patricio vivía al fondo, tenía tres habitaciones. En el patio había una…

Andrea: una selva!  (grita Andrea y larga una carcajada)

Marlo: …había una parra y estaba completamente abandonada, pero tenía carácter. Para nosotros cuando hicimos la casa era muy importante, como era la primera que se hacía en el pueblo luego del Hotel & Restaurant Garzón, que no fuera una casa excesivamente llamativa ni opulenta.

Andrea: Que mantuviera un carácter de austeridad acorde con el pueblo. Que fuera respetuosa con el entorno y también con la propia memoria de la casa. Esta casa era una pulpería, a medida que el negocio prosperaba el dueño iba comprando propiedades, por eso tiene esta distribución tan particular. Nosotros hicimos la casa con mucho cuidado de respetar su propia memoria y respetar el entorno del pueblo. Queríamos que fuera una casa volcada hacia adentro, acorde con lo que hay en los alrededores.

“Hicimos la casa con mucho cuidado de respetar su propia memoria y respetar el entorno del pueblo. Queríamos que fuera una casa volcada hacia adentro, acorde con lo que hay en los alrededores.”

Si tendrían que definir su estilo, como lo definen?

(Se escucha la lluvia de fondo mientras se toman una pausa para pensar…)

Andrea: indefinible!  (larga otra carcajada característica y todos reímos)

Marlo: Digamos… una premisa era esa, respetar el pueblo. Y la segunda, como siempre se pensó como una casa de vacaciones, que fuera de un mantenimiento bajo.  Por ejemplo el parrillero, que la mesa fuera de concreto con las bancas de madera, lo más sencillo posible, pero que estuviera bueno. Igual que esta zona, la idea era como que fuera un Loft.

Andrea: Esta zona social, mucha funcionalidad pero a la misma vez, mucha dedicación. Nosotros estamos en el negocio inmobiliario, trabajamos para clientes y trabajamos para desarrolladores y vemos con horror, a veces, lo especulativo que es el proceso de crear una casa y lo desalmado que es. Entonces, nosotros le dedicamos muchísima energía, muchísimo cariño hacia esta casa porque sabíamos que nos estábamos haciendo una casa para toda la vida.

Marlo: Y luego la casa ha evolucionado ¿verdad? Porque unos años después apareció Malena. Y entonces la casa ha ido cambiando, la hemos ido adaptado. Por ejemplo rehicimos todo el patio que era diferente ¿te acuerdas? Para que también se fuera adaptando a la nueva integrante de la familia.

Andrea: Que también tiene voz y voto en todas las cosas.

Marlo: Las primeras veces que veníamos con Malena apenas sabía caminar, pues eso era muy práctico y divertido para ella. (Refiriéndose al pasto sintético del patio y el aljibe.)

Andrea: Nosotros a nivel estético, jamás pensamos en el estilo cuando diseñamos. Jamás! Todo tiene que ser funcional y tiene que estar de acuerdo a lo que nos gusta y al ambiente en el que estamos.  Hace unos años le hicieron a Marlo una entrevista sobre el tema residencial, entonces Marlo decía: “una casa tiene que ser el reflejo de la personalidad de la gente que lo habita”. 

Hay un gran debate sobre este tema, sobre todo lo que tiene que ver en la arquitectura y hasta cuando es la personalidad del arquitecto y hasta cuando es la personalidad del cliente. Y para nosotros desde el punto de vista teórico eso es un debate que está agotado. Esos arquitectos que imponen su personalidad sobre la casa y que de alguna forma “they neglect the client, that’s over”. Eso es una cosa egocéntrica que ya es démodé.

Cuando nosotros hacemos algo para nosotros, jamás pensamos en el estilo que va a tener, todo es una cosa orgánica que se va dando en función de primero analizar los medios con los que contamos en el lugar. O sea, aquí la mano de obra no es sofisticada, entonces lo que uno hace tiene que ser rústico, tiene que ser de fácil mantenimiento y tiene que ser de fácil ejecución.  Si no, no funciona.

“Todo tiene que ser funcional y tiene que estar de acuerdo a lo que nos gusta y al ambiente en el que estamos.”

Marlo: O sea que alguien del pueblo te lo pueda arreglar o te lo pueda hacer, ¿sabes?

Andrea: Porque a demás nosotros somos conscientes de que cuando uno hace una casa, está generando fuentes de trabajo y nosotros queríamos que esas fuentes de trabajo fueran para gente del pueblo. Porque esa era la idea, tratar de hacerlo lo más permeable con el ambiente posible.

El rojo, parte característica de la casa, estaba o lo introdujeron ustedes?

Marlo: Bueno, había una ventana que tenía varias capas de pintura y entre ellas había una capa roja…

A nosotros nos gusta mucho el concreto a la vista y habían dos opciones, toda la madera es de lapacho, una madera con una veta muy bonita, o lo dejábamos todo en madera o le dábamos un color, y el color que más contrasta con el gris es el rojo…

Andrea: A nivel de obra causó mucha controversia, queríamos un rojo súper vivo! Que tuviera mucha personalidad. Pero al constructor le daba miedo, ¿te acordás? Entonces lo apagaba, lo hacía bordó! Les daba miedo, les parecía que no podía ser…y  nos hacían un color vino, nadie se animaba.  “Entendieron bien, lo que queremos es rojo sangre, más que rojo sangre, bombero!”

“A nivel de obra causó mucha controversia, queríamos un rojo súper vivo!”

Marlo: Y luego, lo único que va pintado en la casa es la piscina, que fue Andrea. Llegamos a mediados de diciembre a controlar todo y cuando el espacio ya estaba todo conformado, Andrea dijo: “la piscina la tenemos que pintar de azul”.  Y claro, la piscina va de azul, y nosotros dijimos, “no, no, todo azul.” Quedó súper bien…

Andrea: …pero ese azul surgió, ¿por qué?  Cuando te decía que tratábamos de respetar al máximo la memoria histórica de la casa. Cuando vinimos a la casa hicimos toda una documentación fotográfica en la medida en que podíamos. Cuando empezamos el proceso de diseño empezamos a estudiar todo ese material documental y encontramos que los zócalos estaban todos pintados de este azul de la piscina. Habían rastros de este zócalo por toda la casa. Al investigar descubrimos que este zócalo se pintaba así porque este color tiene azufre, y el azufre espanta a los bichos. Esa era la razón por la cual toda la casa tenía como esos testimonios, huellas, manchas de azul… Entonces decidimos retomar ese azul.

Marlo: Según el registro en el aljibe esta casa es de 1927. Pero yo creo que hay partes que son anteriores, y la configuración de la casa fue cambiando.

Andrea: se iban adaptando, que nos pasa a todos  ¿no? Deberían ser un cascarón que se va adaptando a las diferentes etapas de la vida.

“Deberían ser un cascarón que se va adaptando a las diferentes etapas de la vida.”

Les gusta conseguir antigüedades, ¿recorren mucho?

Marlo:  Si, Andrea encontró este juego de mesa de los años  50 de Saarinen en Tristán Narvaja y esas poltronas son herencia de la familia de Andrea.

Andrea: Que luego le hicimos una intervención con ese cuero. Es un cuero que Uruguay vendía a Kenzo. Acá había una curtiembre que producía para Kenzo estos cueros impresos en dorado y en otros colores. Esto fue un remanente de esa exportación. Todo es de acá…

Marlo: Si, excepto las lámparas que vienen de afuera, esta la trajimos de Nueva Zelanda y esta de Sal, de Italia.

Andrea: La idea era también, disminuir lo más posible la huella ecológica de los muebles, o sea tratar de usar vintage lo más posible para no tener que estar comprando cosas nuevas.  Aprovechando además, la calidad de los muebles antiguos.

Marlo: Son cosas que cuando viajamos, si descubrimos un diseñador o algo que nos llama la atención… (pausa y reflexiona)… siempre cargamos muchas cosas.

Andrea: Por ejemplo tenemos lámparas de David Trubridge en todas nuestras casas. Porque es un diseñador que nos gusta y le vamos siguiendo la evolución. De alguna manera todo lo que tenemos se relaciona con nosotros, de una forma u otra.

Marlo: Igual que las tazas, también son de Tritán Narvaja. Son cosas que Andrea ha ido seleccionando.

Andrea: Cada cosa debería significar algo para uno ¿no?

“Cada cosa debería significar algo para uno ¿no?”

Marlo:  Uno con el tiempo va cambiando, ¿te acuerdas la primera vez  que vino Martin Summers? Lo primero que dijo fue “there is no art”

Andrea: …en las paredes, a nosotros nos parecía impensable que tuviéramos que poner algo en las paredes,  ¿por qué? si son tan lindas como son! (se rie)

Marlo: Tienen mucha textura, pero luego con el tiempo se fueron agregando cosas. Hay un cuadro muy bonito de una amiga, Eva Claessens. Es un retrato de Andrea y Malena que queda perfecto, y es también eso de los objetos que nos van acompañando. Andrea estudió arte  y todo lo que pasó en los años 60s, toda esa movida en Nueva York, y luego resulta que llegamos a Garzón y había una muestra de fotografía de Andy Warhol… y esto siempre fue como un loft, y el primer loft fue el Factory de Warhol…

Andrea:  Ese hito de la creación de los lofts es significativo para nosotros, porque de alguna manera nos

parece que el Loft representa un…

Marlo: …como reciclar la ciudad. Cómo la ciudad va evolucionando y cambia.

Sí, definitivamente son muy Loft.

“Exacto, todas nuestras casas siempre fueron re loft. Como tipología residencial tiene mucho arraigo en nosotros.”

Andrea: Exacto, todas nuestras casas siempre fueron re loft. Como tipología residencial tiene mucho arraigo en nosotros. En retrospectiva, la parte social de nuestra casa, siempre es un Loft. En Costa Rica es igual, en Barcelona….Tenemos como un gran área unida que es sala, comedor, cocina, todo en un mismo espacio.

Eso les gusta como formato o les gusta invitar?

Andrea: Nos gusta porque tiene que ver con nuestra personalidad…

Marlo: Nos gusta cocinar, nos gusta que pasen muchas cosas en el mismo momento.

Andrea: …y tiene que ver con un estilo de vida también. Nosotros no somos de hacer cenas protocolares donde todo el mundo está sentado y tener servicio.  El estilo de vida que nosotros tenemos es más casual, nos gusta que nuestros amigos vengan, tomemos una copa de vino mientras estamos terminando la comida. Que los chicos estén jugando al dominó, los padres estén acá tomando un trago y nosotros estemos terminando la comida. Y todos estamos en el mismo espacio, eso es lo que representa más nuestro estilo de vida.

La adquisición de este año fue ese mapa del Uruguay de principios del 1900, que está buenísimo, nos encantó. Y ese mueble es inglés con la silla original. Qué bien hacían las cosas antes, es comodísima! Yo no tengo una silla tan cómoda como esa, ni en mi oficina.

Re lindos detalles tienen…

Andrea: Todo mezclado un poco, no?…esta la trajimos, es David Trubridge, nos encanta, nadie lo hace tan bien como él. Y todo es tan orgánico…

Necesitan ese contraste…

Andrea:  Claro. Porque es una casa muy estructural, muy cuadrada y necesita la calidez de las cosas orgánicas.

Que divino este espejo!

Andrea: ¿Te gusta? Es Kitsch

Es raro, pero es divino, es Art Decó.

Andrea: Es Art Decó, sí. Tuvimos dudas, porque es súper Kitsch, pero nos pareció que era divertido.

En este cuarto queda bien…

Andrea: Exacto!

 

Esta conversación ocurrió en Enero 2018, la recuerdo con mucho cariño. Llovía torrencialmente, hacía muchísimo calor y la familia Trejos tenía todo empacado y pronto para volver a Costa Rica esa misma tarde. Fue un desafío para Pol también, sacar las fotos potenciando la casa con un día terrible! Muchas gracias Amigos!

Llegaste hasta aca!  Te regalo un poco más de la conversación…

Sienten que sigue estando igual el pueblo, de esa primera vez que vinieron?

Marlo: ¿el espíritu del pueblo? si claro y han pasado 12 años…

Andrea: Totalmente. Este es un lugar mágico!

Marlo: No es cualquiera el que le gusta Garzón ¿sabes?

Andrea: Exactamente, Garzón hace con sus habitantes una selección natural. Porque es un pueblo muy tranquilo, no es apto para la energía o el estilo de vida de cualquier persona. Si no te gusta leer o pintar, o tenes  una actividad a través de la cual canalices la energía esto puede llegar a ser muy aburrido.

Marlo: Hay Darwinismo aquí…hay una selección.

Andrea: Yo creo que no es casualidad, los nuevos vecinos, todos compartimos algo en común, una visión de la vida, del saber estar y como queremos vivir.

Marlo: cada uno con sus personalidades ¿no? porque no hay dos casas iguales en Pueblo.

Andrea: El año pasado tuvimos la experiencia de ir a Austin, Texas. Y Austin como ciudad tiene un lema que dice “Keep Austin Weird” y yo creo que Garzón debería ser lo mismo, no? “Let’s keep Garzón weird.” Este no es un pueblo para cualquiera y está bien que así sea. Garzón es un pueblo para gente que tenga vida interior, si no tenes vida interior, se puede volver muy difícil. Porque hay mucha tranquilidad.

Les gusta leer?

Andrea: Si, y Marlo también.

y a Male?

Andrea: También… Y Malena es la que más disfruta. Male a ti ¿qué es lo que más te gusta hacer?

Malena: Jugar con Heloisa, dibujar… andar en bicicleta.

Andrea: Hay que considerar que la posibilidad de que un niño ande en bicicleta libre durante todo el día solo, es algo excepcional. Malena se levanta, agarra la bicicleta y se va… Y no sabemos qué pasa. Ella tiene su itinerario, sus cosas. Esa libertad es maravillosa.

Marlo: Una cosa que jamás podíamos haber anticipado, pero que ha sido muy gratificante de lo que ha pasado en el pueblo, es toda las actividades culturales.

Andrea: Yo creo que es parte del proceso de selección natural, que la gente que viene aquí por naturaleza es creativa que tiene una vida interior muy fuerte y que encuentra en Garzón el espacio para volcar todo esa creatividad.

“Hay Darwinismo aquí…hay una selección”

¿Qué planes tiene para el 2018?

Andrea: Tengo que organizar el Summit del 2018, eso va a ser enorme y tengo 4 meses nada más.

¿Ustedes tienen una ONG?

Andrea: Sí, tenemos dos. Una es la Fundación Ciudad que se dedica a promover el arte urbano. Todas las manifestaciones de la cultura urbana, no solo arte, en Costa Rica. Pero trabajamos con una red enorme, la idea es traer amigos que se dedican al tema cultural en todas partes del mundo a Costa rica a compartir su know how. Trabajamos desde Urbanismo hasta Grafiti, fotografía, de todo.

Una meta que tenemos este año, es hacer una sede física para la fundación. Vamos a remodelar una casa en el centro de la ciudad para albergar las oficinas y espacio de exposiciones, coloquios y charlas de la fundación. En el núcleo urbano de la ciudad, en San José.

Luego organizar el Summit que va a ser en Junio del 7 al 9 y luego seguir con las actividades de la organización.

Marlo: Si, que son diferentes. Desde conferencias, hasta talleres, exposiciones. Una exposición de Federico Herrero (https://federicoherrero.com/), una retrospectiva del artista plástico más importante de Costa Rica. Queremos arrancar el ciclo de exposiciones con él, luego un taller con un colega urbanista de San Pablo, Fernando de Melo, que fue secretario de desarrollo urbano de San Pablo…

Andrea: …una ciudad por ejemplo que enfrenta el reto de tener una población itinerante diaria de la escala de Uruguay. Ellos tienen 3 millones de personas que diariamente entran y salen de la ciudad de San Pablo. Impresionante!

Marlo: Es una de las ciudades más complejas del mundo…

Andrea: Por eso nos parece muy interesante.

Uno los ve en Garzón muy relajados, pero cuando vuelven tienen agendas muy cargadas.

Andrea: Sí, mucho trabajo. Cuando estamos en San José trabajamos 16 horas por día. Digamos que con el tiempo, el modelo que nos ha ido funcionando, es trabajar con mucha intensidad y luego hacer vacaciones que ahora están determinadas por el ciclo escolar de Malena.  Malena sin lugar a dudas es el centro de nuestras vidas, todo lo que hacemos es en función de Malena.

Marlo: Incluso la Fundación, la idea es que Malena vaya conociendo a todas estas personalidades que nos van a ir visitando. Y que eso también a ella, le dé un marco de referencia diferente.

Andrea: Si, que ella se nutra de todas estas experiencias, de toda esta gente que viene de afuera. Y también, todo tiene un tiempo, esto lo estamos haciendo ahora, porque quisiéramos darle el ejemplo de lo que es “to give back”. Devolver a la sociedad en que trabajas, algo a nivel social. Porque no se trata solo de trabajar, trabajar, trabajar, y hacer acopio de cosas. Sino que también hay que devolver. Cada quien tiene un principio orientador de su vida, para nosotros como familia, nuestro principio orientador es que “uno no es lo que tiene, sino que uno es lo que da”. Y con esa mentalidad educar a Malena. Nosotros creemos que uno educa con el ejemplo. Sabemos que a nivel familiar es un sacrifico, trabajamos mucho por esto y nos quita tiempo de atender a la familia, de estar más con ella, de hacer una serie de cosas que tal vez otras padres sí hacen. Tratamos de explicarle que nosotros siempre estamos muy ocupados porque estamos haciendo cosas que creemos son importantes. Para que ella entienda que ese tiempo que nosotros también le quitamos es tiempo que tiene un valor, y que no lo resienta, que en vez de sentirlo lo celebre.

En el primer Summit que hicimos me tocó dar unas palabras, mostré un dibujo que me había hecho Malena porque yo durante 5 meses  antes de que pasara, pase durmiendo 3 horas, ocupadísima, cuando nos íbamos de vacaciones yo estaba en el teléfono,  en la computadora. Malena me decía “mamá quiero hacer esto” y yo le decía “No puedo Malena, tengo que trabajar”… Entonces ella me hizo un dibujo que era un corazón y decía “mi mama está trabajando para el summit, el summit es algo muy importante, eso me hace muy feliz”. Y en definitiva eso me dio la tranquilidad que lo estaba haciendo bien, que le estaba comunicando a ella que ese tiempo que le estaba restando era para algo que tiene valor…

Ese año fui al Summit que organizó Andrea y fue una experiencia increíble, me influenció de tal manera que estamos haciendo proyectos con Cruz Creative LAB enfocados en la sustentabilidad y el upcycling.